1.9.09

Sobre los famosos de medio pelo


Habíanme recién publicado mi ensayo sobre cómo la ciencia nomotética moderna y su tesis sobre la entropía irreversible del Universo había bifurcado la literatura performista contemporánea, cuando decidí bajar al pueblo para ver cómo había reaccionado la gente sobre esto.
Los pueblerinos se me acercaban, tímidos y respetuosamente, a decirme cosas cómo:
-"Maestro... nosotros no entender cómo hablar usted; nosotros mirar Tinelli y tiras de Pol-Ka, nunca leer sobre ciencia o literatura."
-"Gran Maestro; por favor, explicadnos cosas que nosotros poder entender nosotros."

Decidí entonces, muy a mi pesar, realizar un mini ensayo para la doxa: sobre la explosión demográfica de famosos de segunda linea en la televisión.
Vieron que cada vez son más, y nada parece detener este ascenso; bueno, podría echarle la culpa a la baja de presupuesto de los programas donde son ubicados (de Marley, de Sofovich, de Julián Weich, et-cétera), pero es también algo de ida y vuelta, siendo que un famoso de verdad (por ejemplo, un Héctor Larrea, o un Federico Luppi, que son gentlemans) no van a programuchos para la chusma. Entonces a un programa de medio pelo sólo van famosos de la misma jerarquía, al mismo tiempo que por salir en esos programas, los famosos son rebajados y nivelados, cual chorro de soda en un potente y sin diluir Mocoretá.

1 comentario:

El Profe dijo...

Ponerse al día por estos lares es siempre grato :D ¡Saludos!